Varios obispos apoyan el retorno a España del nuncio en la India para la sede de Oviedo

Cuenta Javier Morán en La Nueva España que varios obispos respaldan el regreso a España del nuncio de la Santa Sede en la India y Nepal, Pedro López Quintana, cuyo nombre figura como uno de los candidatos para ser nombrado arzobispo de Oviedo. La diócesis asturiana podría ser la puerta de entrada de este eclesiástico de carrera preeminente y que, antes de su destino actual, había ocupado un alto cargo en la Secretaría de Estado del Vaticano.

Pedro López Quintana, natural de Barbastro (Huesca), pero incardinado después en Galicia, cuenta con los avales del cardenal Rouco Varela o del arzobispo castrense, Juan del Río, para ocupar una sede española, tal vez la ovetense, cuya provisión resolverá la Santa Sede en los próximos días o semanas. Junto a López Quintana figura también como candidato destacado Ricardo Blázquez, obispo de Bilbao y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española. Juan José Omella, obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño, es considerado otro de los componentes de la terna sobre la que decidirá en breve la vaticana Congregación para los Obispos, el dicasterio que propone un nombre definitivo al Papa.

No obstante, la inmediatez de la designación ha disparado las especulaciones sobre el nombramiento, que, como es habitual, está sometido a «secreto pontificio». Junto a los tres nombres citados, hay quien no descarta como candidato al obispo de Jaca-Huesca, Jesús Sanz Montes, un franciscano cuyo nombre ha figurado ya en las estimaciones para varias diócesis.

Con todo, las circunstancias que rodean a Pedro López Quintana son especiales. Se le conoce como persona patrocinada por el citado cardenal Rouco, también gallego, y miembro de la Congregación para los Obispos. Incluso se habla de una estrecha amistad entre ambos, aunque es aún mayor la relación de López Quintana con Juan del Río Martín, con quien coincidió como estudiante en Roma. Cuando Juan del Río fue promovido al arzobispado castrense, en junio de 2008, se atribuyó a López Quintana cierto peso en dicha designación.

Y tanto el nuncio en la India, de 56 años, como el castrense, de 61, pertenecen a una generación de obispos que es considerada como la post-rouquiana, ya que el cardenal de Madrid cumplirá en 2011 los 75 años, edad canónica de jubilación episcopal. A dicha generación pertenece también el ex arzobispo de Oviedo, Carlos Osoro Sierra, de 64 años.

Arzobispo diplomático

Pedro López Quintana, de 56 años, fue ordenado sacerdote de la diócesis de Santiago de Compostela.

Se doctoró en Derecho Canónico en la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino y obtuvo también titulación en Teología Dogmática por la Universidad Gregoriana.

Entró en el servicio diplomático del Vaticano en 1984 y, tras varios destinos, en 1998 fue nombrado asesor para Asuntos Generales de la Secretaría de Estado del Vaticano, tercer cargo en importancia de dicho dicasterio.

Fue ordenado arzobispo en 2003, y destinado como nuncio a India y Nepal.
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