(RD/Efe).-El Papa expresó ayer su "estima, gratitud y aprecio" por la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) y por su presidente,
el cardenal Angelo Bagnasco, en una llamada telefónica mantenida por ambos esta tarde.Según informa la propia CEI en un comunicado difundido hoy, Benedicto XVI ha pedido a Bagnasco "noticias y valoraciones sobre la situación actual" de la organización.
La relación entre la Conferencia Episcopal Italiana y el Gobierno del primer ministro italiano,
Silvio Berlusconi, se encuentra en un momento delicado, después de que el periódico "il Giornale", propiedad de la familia del mandatario, publicara el pasado sábado un editorial que atacaba a Dino Boffo, director del diario de los obispos "Avvenire", por sus críticas al comportamiento de Berlusconi.
El texto ponía en duda la capacidad de Boffo de erigirse en juez de Berlusconi, ya que él mismo se había visto implicado en un proceso por acoso mediante llamadas telefónicas a la esposa de un hombre con el que supuestamente mantenía una relación.
El artículo provocó la reacción de la CEI, que ratificó su confianza en Boffo, mientras que Bagnasco calificó el ataque de "hecho desagradable y muy grave".
Boffo se defendió hoy de los ataques y dijo que fue "difamado" en el editorial, del que Berlusconi se distanció ese mismo día mediante un comunicado y del que posteriormente reiteró que no sabía nada.