Rejón de Rouco a Rajoy

Rouco parece haber asumido el discurso de la moderación formal –ayer no efectuó ningún reproche al Gobierno- pero cree que le está fallando el Partido Popular. Si el PP también se modera, la Iglesia se queda sin punta de lanza (perdón, sin espada de San Pedro). El cardenal Rouco tiene necesidad de ejecutar un gambito sobre el tablero (gambito: movimiento de ajedrez en el que se sacrifica pieza al principio de la partida, para mejorar posiciones). En el arranque de la legislatura, Rouco quisiera sacrificar el incipiente centrismo de Mariano Rajoy, para que la Iglesia pudiese navegar aguas más tranquilas sin parecer claudicante.
Rajoy no desea tensiones con la Iglesia, pero parte de la convicción (avalada por los estudios sociológicos) de que el PP sólo puede volver a ganar las elecciones generales buscando el apoyo de un amplio espectro social, parte del cual siempre será renuente a la militancia católica. Al igual que Roma, Rajoy también quiere ganar la batalla de las formas.
Rouco (Villalba, Lugo, 1936), le dijo ayer: "Me estás dejando en la estacada". Veremos qué responde Rajoy (Santiago de Compostela, 1955). Y en el ínterin, Esperanza Aguirre (Madrid, 1952) se ofrece como cruzada de la causa.
Enric Juliana (La Vanguardia)