¿
Volver al ministerio en los momentos actuales con esta iglesia jeráquica que se calla ante la traición al Vaticano II? ¿Volver al ministerio activo con unos obispos que en su mayoría adoran más al Papa que al Dios de Jesús de Nazaret? ¿Volver al ministerio activo en una Iglesia donde no se respeta a los laicos y laicas sino más bien se los utiliza y no tienen ningún poder de decisión, que solo es privilegio de la clase clerical?
¿Volver al ministerio activo en una Iglesia que
desprecia a la mujer y no reconoce su derecho a ser ordenada para servir al Pueblo de Dios?
No hace falta estudiar teología. El sentido común nos dice que Jesús no ha podido rechazar del sacerdocio servicio a la comunidad a más de la mitad de la humanidad. Si la Eucaristía hace la Iglesia y Aquella no puede ser realidad en miles de comunidades cristianas por falta de ministros ordenados,
la Iglesia está fallando en algo muy esencial.
Pedro F. Sanchez