Al cardenal Rouco no le gustan los pinchos

O no le gustan los pinchos de su propia casa, la sede de la CEE, o no quiere juntarse con el común de los mortales. El caso es que, ayer, el presidente del episcopado, cardenal Rouco Varela, se acercó a Añastro a recoger el premio Bravo para la JMJ, pero no quiso compartir el coctail que se ofrece después del acto. En cambio, sí se sumaron a él todos los demás obispos presentes. Desde el cardenal Sistach, al arzobispo Blázquez, pasando por monseñor Vives, Piris, Taltavull o Munilla. Todos menos Rouco y su ausencia fue objeto de los consabidos comentarios que, en los corrillos, suelen hacerse del purpurado madrileño.

Aparte de la ausencia coctelera de Rouco, la entrega de los premiso Bravo le sirvió al cardenal para recoger un premio más a su famosa JMJ. Aunque, en su habitual estilo socarrón, él mismo se encargó de proclamar su embarazo: "¡Es como premiarse a uno mismo!"

En los corrillos se comentaban más cosas.

-La ausencia, no por repetida menos 'cantosa' del anfitrión de la casa, el secretario del episcopado, monseñor Martínez Camino, que, al igual que su jefe, casi nunca suele aparecer.

-Y eso que esta vez, entre los premiados, estaba nada menos que el director de L'Osservatore romano, Gian Maria Vian. Por cierto, el director del diario del Papa pronunció, en nombre de los premiados, un corto pero profundo discurso. Y en un casi perfecto español. Vian tiene caché y un prestigio consolidado, que se acrecienta día a día. Y habla con una sencillez y una claridad, dignas de ser imitadas por muchos prelados españoles.

-Llamó mucho la atención que, siendo un premio a la JMJ como fenómeno mediático no estuviesen presentes si su jefa de prensa, Marieta de Jaureguízar, ni el alma y máximo responsable del evento a todos lo niveles, Yago de la Cierva. ¿No quisieron hacer sombra al cardenal, máximo y casi único protagonista? ¿O simplemente consideraron que, por ptrotocolo, no debían asistir? ¿O es que hay algo más? Parece que sí.

-Presencia numerosa de Cataluña. Entre los premiados, el padre Jordi Piquer, un consumado profesional de la información. De la escuela de los Martín Descalzo o Javierre. Y otro premio incluso para un bello anuncio de la casa Tarradellas. Y a Madrid se vinieron, el cardenal Sistach y su obispo auxiliar, monseñor Taltavull (del que nos llegan cada vez mejores referencias pastorales y humanas) y el arzobispo-copríncipe, monseñor Vives, miembro de la comisión de medios y uno de los muñidores de los premios.

-Obispos y religiosos de diversas procedencias nos felicitan por nuestra web. Por su profesionalidad, apertura y pluralismo, entre otras cosas. Y muchos coinciden en la misma apreciación: "Es una injusticia que aún no os hayan concedido el premio Bravo a las nuevas tecnologías, siendo, como sois, el portal de referencia de la información religiosa". Y algunos concluyen: "Dentro de dos años os lo darán". ¡Nunca es tarde...!

-Blázquez se muestra sereno, a pesar de estar disgustado por la faena de un mal periodista. Faenas así, amén de injustas y deontológicamente deplorables, vienen a confirmar en su teoría del silencio a los prelados más reacios a hablar con la prensa.

-Extremadamente cariñoso con nosotros tanto el cardenal Sistach como monseñor Vives, capaces de hablar abierta y distendidamente y sin prejuicios. Dos grandes prelados catalanes. Dicen que Vives podría suceder a Sistach dentro de tres años en Barcelona. Pero Rouco apuesta, al parecer, por Sáiz Meneses, el obispo de Tarrasa. Entre ellos dos, estará el sucesor. O en una tercera vía, que podría encarnar el secretario de Doctrina de la Fe, monseñor Ladaria. El prelado mallorquín cuenta con la ventaja de que, con su nombramiento, España ganaría un intelectual en el episcopado (que buena falta le hace). En su contra juega el ser jesuita (aunque la excepción de Camino esté ahí) y no tener experiencia pastoral (algo que podría subsanarse con dos buenos obispos auxiliares).

-Hablando de auxiliares: el de Barcelona, Sebastiá Taltavull, podría ser otro buen sucesor del cardenal Sistach. Bien preparado, solvente, con experiencia pastoral, buena formación y, sobre todo, humildad, cercanía y amabilidad. Se ha metido el presbiterio barcelonés en el bolsillo. Lo quieren todos los curas como un hermano. Seguro que llegará lejos. Lo merece.

-Por último, destacar el impecable trabajo del nuevo secretario de la comisión de medios, Josexto Vera, que, al poco tiempo de terminarse el acto, ya había colgado en la web de la CEE noticias, discursos y fotos. ¡Una pena que el video del acto no estuviese disponible en Youtube!

José Manuel Vidal
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