La lujuria se paga barata

Al obispo de Tenerife, monseñor Bernardo Alvarez Afonso, le ha salido un grano. Por si no tenía suficiente escozor con las críticas dirigidas contra él por unas declaraciones en las que hablaba de la sexualidad de los jóvenes y de los homosexuales, ahora ha aparecido un anuncio en las calles de La Laguna, localidad donde reside, y en toda la isla, en el que se dice que "la lujuria se paga barata". La propaganda no corresponde a los actuales carnavales.

Los anuncios de "la lujuria se paga barata" están firmados por un comercio de venta de electrodomésticos y aparatos electrónicos. En la imagen se puede ver a una mujer vestida y, al lado de ella, las tentaciones próximas de tal pecado: un teléfono móvil, la pantalla de un ordenador, un televisor, una máquina fotográfica y una lavadora. De esta última no llego a obtener una explicación. Igual es que se necesita para lavar las consecuencias físicas de los pecados.

Monseñor Bernardo Álvarez no ha abierto la boca ante tal provocación del anuncio. Debe estar escaldado de la tormenta que provocó recientemente. ¿Por qué no dice que la publicidad no está al servicio del pecado? La lujuria es uno de los siete pecados capitales. La modelo que aparece en los carteles es guapa y está vestida, pero puede ser objeto de palabra, obra y deseo utilizando las fotografías del teléfono móvil, la pantalla del ordenador, el televisor y la máquina fotográfica y ... la lavadora.

He pasado unos días en San Cristóbal de la Laguna, en Tenerife y me ha chocado mucho este anuncio. Incluso lo vi en plazas cercanas a la catedral y al palacio episcopal. Se ve que monseñor Bernardo Álvarez sale a pasear cerca de su domicilio con gafas oscuras o en automóvil que no deja ver lo que existe fuera. Ánimo obispo que ahora puede pronunciarse de nuevo.

Nacho Fernández
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