Señor mío, yo Te amo. Dios mío, Te pido perdón.
Dios mío, creo en Ti. Dios mío, confío en Ti.
Ayúdanos a amarnos unos a otros como Tú nos amas.
Se recomienda esta oración de una manera especial. Contiene la contrición perfecta que pone en gracia nuestra alma; siempre con el propósito, al menos implícito, de confesarse. Hay muertes inesperadas y viviendo con este amor, estamos siempre en gracia de Dios.