Retiro de Mayo 2012 Tema: MI AMOR A MARÍA

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Mi amor a María:

1.- Comienzo con todos los preámbulos de los retiros. Hago hincapié en abstraerme de todas las circunstancias que me rodean. Dedico a ello unos minutos. Después, paso a las siguientes consideraciones a las que dedico tiempo con paz.

2.- La Virgen María es mi madre. Me la dio Jesús al pie de la cruz, cuando le dijo a San Juan: “Hijo, ahí tienes a tu madre. Y a María: Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Desde aquel momento la Iglesia ha tenido a la Virgen María por madre de todos los hombres. Hago un acto de fe. Me entrego a la Virgen y me ofrezco como hijo. Me siento su hijo. Pido aumento de confianza en María.

3.- Recodar brevemente las distintas etapas de mi formación. ¿Cuándo he estado mejor con relación a la Virgen María? Pensar cómo es en estos momentos mi devoción a ella: ¿rutina? ¿sincera? ¿seria? ¿ferviente? ¿de pura convicción? ¿afectiva y tierna? He de procurar corregir, intensificar, aumentar mi amor a María. Ahora rezo un misterio del Rosario con suma atención para pedir a María aumento de mi devoción a ella.

4.- Cuando por la mañana ofrezco a Dios mis obras, he de hacerlo por medio de la Virgen María, acordarme de ella. Si soy mayor, no tengo ya en este mundo una madre que me acoja, escuche, oriente y reciba mis desahogos. Refugiarme a María más que en mi niñez y mi juventud.

5.- Ahora rememorar unos minutos la un poco la Teología mariana:
- Ella es la Madre de Dios, desde la Encarnación. Está relacionada desde ese momento con la Santísima Trinidad; porque es madre el Hijo, esposa del Espíritu Santo y el Padre la ha elegido para ello. El Espíritu Santo es quien fecundó a María. Este misterio es la raíz de toda la Teología mariana.
- Recorrer un poco la vida de María: anunciación, nacimiento, vida oculta en Nazaret, pasión de Cristo, resurrección.
- La inmaculada Concepción es un dogma de fe. Quiere decir que la Virgen María no tuvo mancha de pecado original cuando fue concebidas y a lo largo de su vida tampoco cometió pecados personales.
- La Asunción de María a los Cielos es otro dogma de fe: que está en el Cielo en cuerpo y alma.
- Otro dogma es que María fue virgen antes del parto, en el parto y después del parto.
- Hay otras prerrogativas marianas que no son de fe pero sí muy apreciadas y creídas por gran parte de los cristianos, por ejemplo, María mediadora de todas las gracias que recibimos. Por eso es muy bueno poner por mediadora a María cuando oramos.
- Sentirme hijo para admirar estas prerrogativas y verme así, por medio de la madre involucrado en la vida de María y en la vida trinitaria. Es una realidad de fe que de vez en cuando he de considerar.

6.- Ahora he de recordar días y momentos en que he sido fiel hijo de María. Preparación para la primera comunión, en casa, en mi periodo de formación en el colegio, personas devotas que me han inculcado la devoción mariana. Pedir fuerza para en adelante aumentar mi amor y mi devoción a la Virgen María.

7.- Este retiro es bueno practicarlo en mayo o en las proximidades a la Inmaculada o a la Asunción. Son fechas muy indicadas para aumentar mi amor a la Virgen María. Proyectar una pequeña peregrinación a un santuario mariano no lejano de mi domicilio. Planificarla un poco para hacerla en familia, con algún amigo con mis sentimientos espirituales, o simplemente en soledad. Pensar en qué vamos a hacer en el santuario durante un buen rato. Ir con devoción. Los santuarios de María son lugares de aumento de fe y esperanza, de aumento de amor a la Madre y Señora.

8.- La iconografía mariana ha servido desde siempre para aumentar el amor a la Señora. Pensar en las imágenes visibles que tengo en casa. Si no tengo ninguna, poner de momento en mi habitación una estampa visible y sustituirla cuando pueda por una imagen más sensible. Pensar en las imágenes que tengo. Pensar si me “dicen” algo o no me “dicen” nada porque me he acostumbrado a verlas y ya ni las miro, ni les hago caso. Conviene si es así escribir un propósito, tenerlo después a mi vista para examinarme cómo voy en este sentido. Las imágenes de casa – TODAS – han de “hablarme”, sugerirme algo de la Madre, hacer más tierna mi devoción a ella. Lo mismo diré de las imágenes de las iglesias, de las hornacinas y humilladeros, de las estampas que puede tener en los libros. Una imagen siempre ha de evocar en mí a la Señora de la realidad, a María que es Madre de Dios y Madre mía. Es cuestión de proponérselo.

9.- He de ser a mi modo apóstol de la devoción la Virgen María. Pensar ahora qué puedo hacer en mi ambiente de familia en que me desenvuelvo, en el de mi comunidad, en las personas con quienes trato...

10.- Examinar cómo es mi rezo del Rosario. No es fácil. A veces entra la rutina y la distracción, aunque el amor que supone seguir constante es bueno, pero aún sería mejor si lo hiciéramos con atención y respeto. Fijar un mínimo: si a veces fallo, propósito de que sea diario. Si me ha entrado el hastío y lo he abandonado, comenzar por un misterio diario. Procurar aumentarlo. Para ello es bueno llevar consigo el rosario o una corona que es más sencillo. Jamás acostarme sin haber rezado un misterio del rosario. Si en familia o comunidad se reza algo, aumentar privadamente algo más. Hemos de tener verdadero celo en que la devoción a María aumente cada día.

11.- A lo largo del año hay muchas festividades de la Virgen María. Varias son de precepto: Santa María Madre de Dios, 1 de enero; la Asunción de María a los Cielos, 15 de agosto; la Inmaculada Concepción, 8 de diciembre. Otras no son de precepto, pero sí muy queridas y entrañables: Natividad de María, 8 de septiembre; Anunciación de que va a ser la Madre de Dios, 25 de marzo. Aparte hay otras muchísimas fiestas. En España e Hispanoamérica tiene mucha fuerza la advocación de Nuestra Señora del Pilar.

12.- Hemos de procurar salir de este retiro encendidos del amor a la Madre. Repasar y recitar con frecuencia oraciones a María. Bendita sea tu pureza, Dios te Salve Reina y Madre, el Ave María. Tantas jaculatorias, antífonas, responsorios que podemos conocer a través del Oficio Divino, Oficio Parvo y de otras maneras.


EXAMEN PRÁCTICO


MARIA EN TU SANTIFICACION
- ¿Cómo es tu devoción a la Virgen?
- ¿La consideras fundamental?
- ¿Haces oración a ella conscientemente?
- ¿Cómo has celebrado el último sábado?
- ¿La última fiesta mariana?
- ¿Has acudido a ella en las tentaciones?
- ¿Qué prácticas de devoción has hecho hoy a María?
- ¿Tratas de imitarla sobre todo en su humildad y caridad?
- ¿Criticas las prácticas sencillas de devoción mariana?
- ¿Te contentas con una devoción exterior?
- ¿Es demasiado racional? ¿Es al menos racional?
- ¿Tu devoción es contante? ¿Es sincera?
- ¿Rezas todos los días algún misterio del rosario?
- ¿Cuando se trata de tentaciones pertinaces, practico la resistencia indirecta? (Apartarse, distraerse). - ¿Acudo a la Virgen María?
- ¿Respondes como María con el "fiat"?
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