Sobre la carta al Papa y el Padre Tondi.
En octubre del 79, como sabes, escribimos una carta a Juan Pablo II por medio del cardenal Tarancón; por supuesto que no esperábamos contestación. ¿Cómo va a disponer de tiempo un Pontífice para respondernos? Afortunadamente también se dirigieron a él con un paquete reivindicativo de iniciativas pastorales.
A ellos sí se les ha contestado en estos términos, diciéndoles entre otras cosas, con relación al tema de las vocaciones sacerdotales: “No es respuesta coherente con el bien de la Iglesia la abolición del celibato sacerdotal, ni la ordenación del hombres casados, ni el retorno al ministerio de aquellos sacerdotes que lo abandonaron para contraer matrimonio”.
Por estas mismas fechas saltaba a las líneas de los diarios otra noticia: la reintegración del padre en el ministerio del padre Tondi. Hacía poco más de un cuarto de siglo, este sacerdote era profesor de la Gregoriana de Roma. Se hizo comunista; se casó por lo civil; por fin se reconvirtió. El año 79 se le concedió la dispensa para contraer matrimonio canónico; poco después muere su esposa, Carmen Zanti, ex diputada del parlamento. Tondi ayuda en la parroquia como catequista. Pide la reintegración en el sacerdocio, apoyándose en el obispo de Bolonia y otros sacerdotes colegas. Cuando Juan Pablo II firma en no conceder dispensa a los sacerdotes que lo piden, decide reintegrar en el ministerio al antiguo jesuita.
El 18 de enero último vuelve a celebrar su primera Misa como párroco de Bolonia. la conversión del padre Tondi, dicen en el Vaticano, es un signo de la gracia por el bien que pudo hacer a tantas conciencias. Es un ejemplo para los jóvenes actuales.
Todo esto merecía una crítica, un artículo enjundioso. Nos preguntamos: ¿todavía sigue siendo la mujer en la Iglesia el obstáculo, la carne de pecado? ¿Cuándo comenzará la autoridad a ser servicio, animadora y abandonará métodos trasnochados dictatoriales?
En Huelva protestan 26 cristianos de que su sacerdote digno haya tenido que optar por el matrimonio civil ya que no le llegaba la dispensa. La asamblea cristiana de Barcelona formula un estudio sobre la abolición del celibato obligatorio a los sacerdotes, y la continuidad en el ministerio de los casados. El señor Cardenal no aprueba las conclusiones contrarias a la tradición última de la Iglesia.
La revista “El Reinado Social del Sagrado Corazón” enero 81 publica lo siguiente: “En 1976 un grupo de 63 sacerdotes de la Iglesia Episcopal entraron en contacto con la Conferencia Episcopal de EE.UU. Estaban disconformes con la aprobación que su Iglesia había dado para la ordenación de mujeres. Según las agencias, los sacerdotes serán ordenados de nuevo al ingresar en la Iglesia Católica y podrán permanecer con sus mujeres.
El tema de la ordenación de los sacerdotes anglicanos es para mí el más grave. Si son ordenados de nuevo porque su ordenación era inválida, se trata de ordenar sacerdotes a personas casadas, ¿por qué entonces la negativa a que el tema sea planteado sobre la ordenación sacerdotal a casados católicos? Por otra parte, ¿se puede pensar en invalidez de las órdenes anglicanas? ¿No significan nada los acuerdos a que han llegado la comisión católica – anglicana, creada por Paulo VI y el que fue Arzobispo de Canterbury, doctor Ramsey?
Una ordenación en estos momentos echaría por tierra la labor de años de trabajo serio y causaría serias dudas sobre la posibilidad ecuménica de la Iglesia Católica.
La ocupación de esos sacerdotes anglicanos casados plantea un problema que tarde o temprano tendrá que plantearse la Iglesia: el de tantos sacerdotes que quisieron seguir su ministerio aun después de casados y a los cuales hasta el momento no se les ha dado una respuesta positiva.
Después se pasa a proponer una reunión en Junio de ASCE
Ver página web http://personales.jet.es/mistica