El dolor puede provocar reacciones

Volver a las fuentes. Hemos tenido la suerte de haber bebido de manantiales sanos. Recuerdo que en nuestra primera juventud apuntábamos muy alto en ideales espirituales. Luego, tal vez, hemos ido bajando por inercia. Llega el momento en que Dios nos toma en sus manos y nos guía por senderos que nosotros no podíamos ni sospechar. Primero somos zarandeados como Job. Pero El nos da de beber del agua que salta hasta la vida eterna.


Decía un religioso enfermo, compañero de estudios: - Sólo quiero recuperar el tiempo perdido. Vivir unido a El en su dolor. La vida de todos lleva una verdadera pasión, como la de Cristo. No puede ser el discípulo más que el Maestro.

A ciertas personas el dolor les provoca la desesperación; a otras, ilusión de asemejarse a Cristo. Ayuda el sufrimiento a desprenderse de lo sensible, de la concupiscencia, del placer de los sentidos.
Algo positivo tiene el dolor, mas ni siquiera lo comprenden todos los cristianos.

Es la única "moneda" con que pagamos por nuestros pecados; lo único más nuestro que ofrecemos a Dios. Lo que mueve, unido a la oración, el corazón de Cristo. Con el sufrimiento Jesús nos redimió. Ahí está la clave del misterio de la Cruz, en nuestra salvación.
El dolor bien llevado da la paz del Señor. Saber aceptar el
propio. Y mientras tanto, ayudar a otros a librarse del suyo. Así lo hizo Jesucristo en su vida terrena.
"Cuanto el hombre quisiere ser más espiritual, tanto más amarga se le hará la vida; porque conoce mejor y ve más claro los defectos de la corrupción humana. Conviene que pases por fuego y por agua antes que llegues al descanso... Nos importa tener paciencia y esperar la misericordia de Dios hasta que se acabe la malicia, y la muerte destruya esta vida." Así lo afirma Kempis.
Me parece que en el momento del dolor fuerte no conviene consolarse con ideas temporales. Por algo pone en nuestras vidas Dios el sufrimiento: para que le deseemos a El; para que esperemos sólo en El. Las cosas de este mundo no merecen la pena. Gracias hemos de dar a Dios por la purificación por muy dolorosa que sea. Y si el Maligno nos ataca con dudas fuertes de fe, diremos como los Apóstoles: "Señor, ¿a quién iremos? Tú sólo tienes palabras de vida eterna."


Ver http://personales.jet.es/mistica
Te pido un favor: Si tienes cuenta en Facebook, solicítame como amigo. Búscame con el nombre, Josemari Lorenzo Amelibia
Volver arriba