Los niños piensan en vosotros, enfermos


He aquí cuatro cartas breves de unos niños de doce años que, sin conoceros, piensan en vosotros los enfermos. Siempre resulta un solaz escuchar a unos niños si hablan muy bajito.

Querido amigo: No quiero que te desanimes, porque estés mal o tengas que operarte. Yo entiendo que estar enfermo es un rollazo, aunque a todo el mundo le tocará alguna vez.

De cuando en cuando estar unos días en la cama es bonito, porque te van a visitar, te hacen un poco más caso y haces lo que quieres, aunque tengas que estar quieto.

Lo importantes es pensar en que te vas a Recuperar y que si te opera, pues igual te sale bien, ¡o mal!, pero mejor es pensar que te va a salir bien.

Quiero que te recuperes y que puedas volver a salir con tus amigos, y que pienses en lo bueno y nunca en lo malo. Y si te sale un día malo es que te tienes gafe. María Zamarreño.

Querido amigo: Me llamo Yolanda y me gustaría mucho ayudarte. Escucha una cosa: Sé que cuando uno está malo no le apetece nada comer, pero tú tienes que hacerlo, porque así cuando te cures, tú podrás jugar conmigo.

Cuando estés solo o te sientas mal, ponte a cantar, que eso alegra el cuerpo a cualquiera.

Te escribo esta carta con mis mejores deseos, para que te cures pronto y porque sé que te hace falta el cariño de un niño. Yolanda Carril.

Hola, amigo, soy Rafael y siento mucho lo que te pasa y también lo que les ocurre a todas las personas enfermas del mundo. Yo no puedo hacer mucho para ayudarte a ti; pero sí puedo rezar, para que os recuperéis y sigáis siendo felices. No puedo pensar que yo esté viviendo feliz y contento, mientras vosotros sufrís mucho.

Si os faltara algo, con todo mi cariño os lo daría. Yo creo que lo que os falta es amor, comprensión y amistad de todo el mundo. Bueno, yo espero que todos los enfermos de la tierra se recuperen y sigan siendo tan felices o más que antes. (Rafael Segundo).

Hola, amigo: Tu enfermedad es fácil de curar; hay muchos métodos para ello. Los médicos han descubierto muchas máquinas y millones de medicamentos. Sé fuerte. Tendrás que sufrir, pero como vas a ser valiente todo resultarán como un cosquilleo.

El cielo está lejos; así que, como de momento no vas a hacer tal viaje, habrás de instalarte por aquí cerca.

Bueno, se despide con un abrazo y unos ánimos gigantes tu amiga. Nerea Eraña.

Ojalá os sirvan estas cartas de solaz. Es bueno tener de vez en cuando el recuerdo de unos niños.


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