Mirar la cruz

Este fue el duro y cruel final del profeta de Galilea,
¿El motivo?
Los pobres, los enfermos, la escoria de aquel tiempo, anteponer la persona a la ley…
Las autoridades tanto religiosas como políticas de aquella época no podían tolerar ese comportamiento, la ley estaba por encima de todo y de todos, antes, hace 2000 años, y ahora. Poco han cambiado las cosas desde entonces, pero ser cristiano es eso, es ir contra corriente, es arriesgarse aun en medio de lo que nos pueda suponer, es abrazar la cruz. No es simplemente llevarla colgada como un simple adorno, ¿qué contradicción verdad? Sobre todo hoy día donde lo que impera es el: “divide y vencerás” que decía Julio Cesar.
Aprendamos a no mirar la cruz como muerte, sino como vida, como humanidad y divinidad. Cuando la miremos, que sepamos ver en ella a quienes hoy siguen crucificados por tantos y tantos motivos, pero ¡cómo somos las personas, sus hijos! No nos importa postrarnos ante ella, ante un Cristo desnudo, mientras andamos sobrados de egoísmo, soberbia, dinero etc… qué pensará, qué sentirá cuando hay una diferencia tan desmesurada entre países del norte y sur. Cuando nos dio un mundo para todos y unos nos hemos adueñado de todo mientras que otros no tienen ni lo necesario para sobre- vivir…y seguimos postrándonos ante la cruz. ¿Delante de qué dios me estoy arrodillando cada día?