El Papa Francisco ha expresado su pesar por el accidente ferroviario ocurrido el pasado viernes cerca de Amritsar, en el estado indio de Panyab, que causó cerca de 60 muertos y decenas de heridos.
En un mensaje de condolencia, firmado por el Cardenal Secretario de Estado Pietro Parolin y enviado a las autoridades eclesiásticas y civiles locales, el Pontífice expresa su "sincera solidaridad con todos los afectados por esta tragedia", asegurando "sus oraciones por los fallecidos y por los que lloran su pérdida" e invoca "las bendiciones divinas de la curación, la fuerza y la paz sobre los heridos y sus seres queridos, así como sobre las autoridades civiles y los socorredores".
El accidente ocurrió mientras se celebraba una fiesta religiosa hindú: muchas personas estaban en las vías de ferrocarril durante los fuegos artificiales, cuando dos trenes en dirección opuesta pasaron simultáneamente atropellando a la multitud. Las autoridades indias han abierto una investigación sobre las causas de la catástrofe ferroviaria.
Los obispos indios, a través de un comunicado, se dicen "conmocionados" por la tragedia que ha afectado a tantos "hermanos y hermanas nuestros que encontraron una muerte prematura mientras estaban celebrando su fiesta religiosa". "Que Dios les conceda el descanso eterno".
"Esta tragedia -concluyen los obispos- muestra una vez más la necesidad de mejorar la seguridad ferroviaria y vial y la aplicación de las normas de seguridad en la organización de las celebraciones, porque toda vida es preciosa y debe ser protegida de todas maneras".
(RD/Vatican News)