(L'Osservatore romano).- El Papa vuelve a lanzar un llamamiento en favor de la libertad de religión en Oriente Próximo y en Oriente Medio. Y pide que se proporcione la «necesaria asistencia inmediata» a quienes intentan «desesperadamente huir» de la violencia en África del norte. La ocasión fue la audiencia a los participantes en la asamblea de la Reunión de las Obras para la ayuda a las Iglesias orientales (Roaco), a los que recibió en la mañana del viernes 24 de junio en la sala Clementina.
Después de manifestar su gratitud por el compromiso de la Reunión, Benedicto XVI hizo referencia a la Asamblea especial para Oriente Medio del Sínodo de los obispos -celebrada el año pasado- durante la cual fue posible descubrir algunos signos de cambio. Pero inmediatamente después, recordó el Pontífice, «la absurda violencia ha herido cruelmente a personas inermes en la catedral siro-católica de Bagdad y, en los meses siguientes, en otros lugares».
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