15 ene 2022
Xabier Pikaza: "Lo que falta a la iglesia es ser fiesta del vino"
Algunos pensarán que faltan otras cosas. Un Papa de “altura”, mejores obispos, buenos curas, cristianos más eficientes, quizá algo de dinero, instituciones que funcionen… A pesar de ello, mantengo lo dicho: Lo que falta es vino. Hay tuberías y fontaneros, maestre-salas y criados… Pero como dijo la madre de Jesús, hace 2000 años, falta vino.
Hay novios compuestos, hay agua en abundancia, ritos de purificaciones (misas y todo lo demás, con fontaneros añadidos), pero falta el vino, y mientas falta la "cosa"no funciona.
Así lo vio Jesús y, después de haber resuelto el tema de Caná(Jn 2, 1,-13). Tomó a sus discípulos (que eran unos siete), a los que había llamado de entre los seguidores del Bautista, y subió con ellos a Jerusalén, donde querían celebrar grandes fiestas de Pascua. Pero los sacerdotes habían abandonado la “tarea” que Dios les había encomendado y (¡por hacer algo!) se dedicaron a crear un emporio de dinero en el templo.
Viendo destruir así la "fiesta de la religión", Jesús Sintió que le crecía por dentro la “ira de Dios” y expulsó a todos los “mercaderes” (compradores y vendedores…) del templo, diciendo “habéis convertido la casa de “mi padre (casa de vino, de fiesta de vida y amor en un emporio de egoísmo, de sometimiento y dinero" (Jn 2, 14-17).