Tras mucho quejarse contra los funerales de estado, tras aliarse con el impresentable laicismo español, ahora se ponen muy de buenas porque miembros de la casa real van a ir a un acto que organizan ellos.
¿Donde quedó el famoso debate de la laicidad del estado?¿Donde quedó aquella víctima que despotricaba contra los funerales de estado?¿Y donde quedan muchas otras ocasiones de rasgarse las vestiduras contra la casa real?
Y ahora con este acto quieren hablar del casi inexistente protestantismo español del siglo XVI. La inquisición hizo lo suyo en su momento y lo lamentamos todos. Pero es absurdo agitar estos horrores del pasado como un estandarte, y más cuando en España los protestantes eran las víctimas en aquel siglo y los católicos eran las víctimas en Suiza, en Inglaterra y otros estados europeos en el mismo siglo.
Para colmo rememoran al impresentable reformador de Juan Calvino, que se lució en su momento por su condena a Miguel Servet. Claro que fue un hombre intransigente e intolerante, y persiguió a sus rivales religiosos y a quienes no creían en lo que el predicaba.
Pues como se lucen estos protestantes. A las maldades inquisitoriales de Carlos I, Felipe II, y demás monarcas le anteponen a otro impresentable tan intolerante como aquellos, y que no dudaba en dispensar la muerte como fue Calvino.