Para corregir el desfase existente entre los cçalculos de Hiparques y la realidad la reforma gregoriana suprimió cada 120 años un bisiesto. Los años que terminan por dos ceros que, según la regla general deberían ser bisiestos, dejan de serlo excepto aquellos cuyo número de siglos es divisible por 4. Ejemplo, los años 17000, 1800, 1900 fueron comunes porque el número de siglos no es divisible por 4. El día suplementario se le atribuyó al mes sexto antes de las calendas del 1 de marzo, febrero. Para no chocar las creencias y supersticiones populares que consideraban favorables los números impares y dedicados a los dioses superiores y desgraciados los números pares y dedicados a los dioses inferiores, Cesar asigno al día suplementario el nombre de 28 bis, y no de 29, de ahí el nombre de año bisiesto.