Comisarios de la lenga

Informes que obran en mi poder atestiguan que los profesores de varias escuelas tienen que soportar la presencia de una persona cuya exclusiva misión es la de vigilar quienes hablan catalán entre ellos y con los alumnos y quienes se atreven a utilizar el castellano para denunciarlo ante la autoridad competente para tomar represalias. El resultado es que en las escuelas aludidas cada vez se habla menos el catalán. Este hecho viene a confirmar una ley conocida por todos los lingüistas: Una lengua no se pueda imponer con éxito cuando todos los habitantes del territorio en cuestión tienen otra lengua de comunicación que además le servirá para comunicarse con millones de interlocutores fuera del ámbito de la lengua que quieren imponer.
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