Los políticos recortan la sanidad, la educación pero dejan intactos los cementerios de elefantes. Puestos políticos. En Cataluña siguen en pie todos los consejos que nadie sabe para que sirven exactamente, y si hacen algo, ese algo pueden hacerlo y resolverlo otras instituciones. ¿Y las oficinas que las autonomías tienen distribuidas por el mundo? ¿No pueden las embajadas llevar a cabo lo que esas embajadas dicen estar haciendo? En el Parque España de Japón, el presidente me dijo comiendo: “Aquí vendemos el aceite italiano porque Italia hace publicidad de su aceite y cada autonomía hace publicidad del suyo.Pero esas pequeñas campañas quedan completamente anuladas por las campañas italianas. Nadie pide responsabilidades a los políticos que sin robar dispensaron favores, derrocharon a manos llenas el dinero de todos. Por ejemplo, al genio que hizo construir un aeropuerto para que la gente fuera a pasear. Creo que lo tendría que pagarlo él de su bolsillo.