Espacio y tiempo

El espacio y el tiempo son los dos ejes sobre los que se teje la biografía de cada persona. Cuando yo era niño, Xinzo, a doce kilómetros estaba lejos. La gente sólo iba a Xinzo los días de feria a vender, comprar o intercambiar productos. A los parientes que vivían a diez kilómetros sólo los veíamos el día de la fiesta de su pueblo o del nuestro si nos invitábamos los unos a los otros, y, sin fallar, en el entierro de un miembro de la casa. Pero si durante la vida de una persona no se había muerto nadie en su casa, podía morirse sin haber hablado nunca con sus primos o tíos que vivían a diez kilómetros. Ahora podemos hablar y ver cuando queremos a amigos, conocidos o desconocidos, que habitan en el otro extremo del planeta; enterarnos en tiempo real de lo que ocurre a miles de kilómetros, y, a pesar de lo que dicen estos, aquellos se escriben con mucha más gente ahora que antes gracias a internet. Uno puede estar en China y llega al entierro de un ser querido que se ha muerto en un recoveco de la piel de toro. El espacio y el tiempo, no son lo mismo que eran antes aunque la definición filosófico kantiana no haya cambiado en nada [el espacio y el tiempo son las dos formas de la sensibilidad a través de las cuales llega todo lo que llega a las categorías de nuestro entendimiento, y con ello formamos los conceptos (E. Kant)].
Volver arriba