El que no se consuela es porque no quiere. La prensa catalana dice que el Barça jugó mejor que el inglés y que éste ganó porque hizo un juego cicatero y rudo. Pero aún así el Barça ensenó buen fútbol y enseñó también a perder. A pesar de convertir la necesidad envirtud, lo cual es una virtud, la salida del Camp Nou parecía más un funeral que la salida de un partido de fútbol. Solo se oían ingleses que no habían podido entrar en el campo y quedaron emborrachándose. Ahora gritaban y caminaban abrazados y tambaleándose.