La diócesis de Segovia ya trabaja para elaborar un catálogo Franco, dispuesto a retirar los símbolos de la dictadura

El Obispado de Segovia es hasta ahora el único de España que ha dado respuesta positiva al requerimiento de retirada de simbología de exaltación de la Guerra Civil y la Dictadura en propiedades de la Iglesia y, por tanto, de dar cumplimiento a la Ley de Memoria Histórica.

Recientemente, a través de un escrito, este Obispado informó al abogado Eduardo Ranz, responsable de las denuncias contra una quincena de obispos y arzobispos y más de 80 alcaldes por consentir el mantenimiento de símbolos franquistas, que ya trabaja para dictar una resolución vinculada a la elaboración de un catálogo de vestigios de la contienda y la dictadura en inmuebles de su propiedad, con el fin de retirarlos.

En la misiva, firmada por su asesor jurídico, muestra su disposición a retirar aquellos escudos, placas, insignias u otros elementos conmemorativos que sean de exaltación personal o colectiva de la sublevación militar o la represión, pero que no sean de estricto recuerdo privado, sin exaltación de los enfrentados o concurran razones artísticas, arquitectónicas o artístico-religiosas protegidas.

Es decir, que el Obispado "no tiene problema alguno en obedecer la Ley", pero siempre y cuando la retirada de símbolos no suponga un deterioro arquitectónico o cultural para el edificio que los alberga, según precisa el vicario general, Andrés de la Calle, en declaraciones a Europa Press.

De la Calle indica que ya se está trabajando en el inventariado y, de hecho, una vez la denuncia fue conocida por todos a través de la prensa, los párrocos tienen encomendada la tarea de notificar en qué templos se conservan símbolos.

El Obispado ha solicitado la colaboración del abogado denunciante para que remita la información que tenga en su poder sobre los vestigios que existen en inmuebles de la Iglesia en Segovia, donde aún pueden contemplarse elementos de este tipo en las iglesias de San Miguel, San Esteban o San Millán, todas ellas en la capital, o en la iglesia de San Justo y San Pastor de Sepúlveda, según apunta Ranz.

El vicario señala por su parte que los símbolos que se preservan son "más bien pocos", pues se han ido eliminando de las fachadas de las iglesias a medida que estas eran restauradas. Algunas de ellas fueron colocadas en los cementerios, según subraya De la Calle, quien asegura que no se conoce todavía cuál será el destino de los vestigios que se retiren a partir de ahora, aunque garantiza que se trasladarán a lugares "dignos" fuera de la exhibición pública.

Para Eduardo Ranz, el hecho de que el de Segovia haya sido el único obispado o arzobispado del país que haya notificado su disposición a dar cumplimiento a la Ley de Memoria Histórica es un "ejercicio de admiración desde cualquier valor democrático".

De esta manera, y ante la buena disposición que está demostrando el Obispado de Segovia, Ranz ha decidido solicitar formalmente una audiencia con el prelado, César Franco, para proponerle trabajar conjuntamente en la retirada de la simbología y el cumplimiento de la Ley.

(RD/Agencias)

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