Varios obispos ya se han dirigido a la
Conferencia Episcopal solicitando una "toma de postura conjunta" de la Iglesia católica española ante a gripe A, un compendio de normas de aplicación común a todas las parroquias, basílicas, hermandades, monasterios y santuarios para la prevención de la pandemia, que se espera en otoño ataque con virulencia en el hemisferio Norte. El Episcopado, que
extraoficialmente ya ha mantenido contactos con Sanidad, ya prepara un "
decálogo" de medidas a adoptar, que verá la luz en septiembre.
Una
batería de recomendaciones, tanto para la feligesía -desde solicitar, nunca imponer, a los fieles la comunión en la mano, a que no haya contacto físico durante las ceremonias, especialmente durante el rito de la paz-, como en la propia administración de las parroquias -todo lo relativo al agua bendita en las pilas, la limpieza o la organización para la visita y cuidado de las reliquias-.
La normativa podría ver la luz
tras la primera reunión del Comité Ejecutivo -primera semana de septiembre-,
o durante la Comisión Permanente, que tendrá lugar a finales del próximo mes. De este modo, nuestros obispos se acogerán a las recomendaciones médicas -las oficiales y las propias-, y podrían dar ejemplo de rapidez y eficacia ante un problema de salud importante. Sin caer en dramatismos baratos ni en temores desproporcionados.
baronrampante@hotmail.es