¿Qué Islam nos venden? (2/2)

Recomiendo leer el testimonio de Wafa Sultan con relación a la que fue su religión, el Islam.


Como todas las religiones “grandes”, disgregada en fracciones. Imagen monolítica que camina de bandazo en bandazo a merced, generalmente, de los vientos políticos.

Aparte de las dos grandes ramas, sunnitas y chiitas, dentro de ellas encontramos gran variedad de creyentes, ni más ni menos que lo sucedido y sucede con el cristianismo:
--musulmanes secularizados, que no practican el credo;
musulmanes integristas, reaccionarios o tradicionalistas, generalmente muy vinculados al poder político;
--musulmanes revolucionarios que pretenden, en nombre del Islam, acabar de forma violenta y con la “sharia” en la mano, con regímenes corruptos o secularizados;
--musulmanes reformistas, bienintencionados, que pretenden restaurar la pureza del credo;
--musulmanes modernos, que pretenden poner en concordancia el credo tradicional con los adelantes científicos;
--musulmanes místicos, los llamados sufíes, que pregonan la espiritualidad, la vida, la pureza de la doctrina...

A diferencia del cristianismo o catolicismo actuales, es la fuerza de las armas la que, con harta frecuencia, dirime las diferencias fusionando intereses políticos y corrientes religiosas.

Como en todas las religiones, el Islam se diluye y se transmuta al hacerse encarnación en el mundo. Una cosa son las buenas palabras, la doctrina expresada en una literatura apenas original, generalmente literatura de aluvión, y otra muy distinta su concreción en la sociedad, en las leyes y en la vida diaria.

La praxis pierde al Islam como ha perdido al cristianismo.

 La condición social y el trato degradado de la mujer sería, en una sociedad occidental, proseguible “de oficio” por la ley;

 el Islam no es compatible con un estado laico, al que engulle con sus fauces crédulas;

 los individuos no creyentes son verdaderos proscritos sociales;

 no existe reciprocidad en el trato al resto de las creencias;

 ni siquiera, en determinados países, se permite el culto a otras religiones;

 los cambios de religión o la apostasía se penan con persecución y muerte;

 la violencia parece situación congénita a las sociedades musulmanas;

 la filosofía, el pensamiento en general, no existe prácticamente en el Islam;

 incluso dentro de su credo los fanáticos se oponen a cualquier “relectura” del Corán y lo siguen interpretando como si Mahoma estuviera delante;

 muchos imanes manejan y se valen del analfabetismo generalizado.

¿Porvenir del Islam? Dado que todas las religiones son eternas...
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