No hay Iglesias más respetables que otras.
¿Qué diferencia hay entre las pruebas psicológicas de determinadas sectas “cienciológicas” y los “retiros espirituales” cristianos?
¿No es lo mismo el supuesto lavado de cerebro de las sectas que los “ejercicios” ignacianos o la dirección espiritual obligatoria con el maestro de espíritu?
Nos parecen cómicas, en nuestro contexto cultural, las procesiones de Hare-Krishna por las calles, pero ¿y las procesiones de Semana Santa que son lo mismo pero a lo fastuoso?
Todas las prácticas de todas las sectas o iglesias son perversas porque nacen de un principio perverso, el del pretendido consuelo espiritual a cuenta y pago de la propia conciencia, del ejercicio de la autonomía y del secuestro de la razón.