En 30". La dignidad del cargo.

Altos dignatarios del “Estado Vaticano”, rectores generales de los “Institutos religiosos”... Acceden al cargo...

Al punto caen en la cuenta de que deben estar a la altura de las circunstancias:

--han de tratar con los ricos y poderosos de este mundo,

--necesitan rodearse de un bienestar cultural en consonancia con su puesto,

--han de disponer de dinero suficiente para corresponder,

--desdeñan el trato con la plebe, que sólo sirve para aclamar,

--sienten la necesidad de viajar continuamente para atender las necesidades de sus hijos dispersos por el mundo,

--ven que es menester para estos casos vestir con dignidad... (son los únicos que todavía "van vestidos")


Y, los otros, los que incluso prestan su vida a la misma causa, ¿cómo ven todo eso?

O no saben nada o tienen obnubilada la inteligencia para juzgar. Los unos terminan arruinados por aquello de lo que otros sacan provecho para su bienestar personal. Eso sí, dicen que son y saben cómo adoptar la apariencia de los pobres de Yahvé[anauim] .

¿Se acuerda alguien de Ghandi, el de la independencia de la India?
Volver arriba