La vida... Dar gratis

Las pequeñas cosas son las que están haciendo que nuestra vida sea grande

La vida, a veces, es mucho más sencilla de lo que queremos hacerla, buscamos, luchamos y se sigue con una sensación de insatisfacción que no sabemos frenar. ¿Dónde encontrar de nuevo la alegría? Y es que pasa como en todo en la vida, no podemos esperar los grandes milagros cuando las pequeñas cosas de la vida nos están reclamando un poquito de atención, porque las pequeñas cosas son las que están haciendo que nuestra vida sea grande, porque esas pequeñas cosas hacen que yo sea feliz y provocan mi alegría. Para encontrar esa alegría no hacen faltan experimentos de ningún tipo, sólo es necesario ser uno mismo y ver lo sencillo de la vida, mirar con otros ojos que no sean los de la competitividad sino los del compartir. ¡Cómo cambiaría todo si aprendiésemos a amar gratis!

Sí, esta palabra que se oye mucho, pero se vive poco… En nuestra sociedad se puso de moda en un momento ser solidarios, pero es que este, ser solidarios, no es una cosa que se haga, sino que es algo que… se es o no. Y, por otra parte, la solidaridad se puede disfrazar fácilmente de mil cosas, y lo que intento explicar aquí es un paso más, amar gratis.

Cuando no esperamos nada a cambio, cuando de verdad amamos sin buscar respuesta, cuando ayudamos sin querer publicidad… es cuando somos nosotros mismos y sabemos de la importancia que tienen las cosas, las pequeñas… y las grandes. Pero ocurre, que en muchas ocasiones nos conformamos simplemente, con no hacer nada porque, al fin y al cabo, tampoco hacemos mal a nadie; y nos queremos convencer de que es bueno, pero la realidad nos enseña que no hacer nada, no hacer daño a nadie, no es suficiente, porque estamos llamados a hacer algo, y algo bueno.

Y cuando no nos movemos, tampoco lo hacemos para bien, y, de alguna manera, somos personas llamadas a dar alegría a los otros, a comunicarnos y compartir con los demás y a querernos y entendernos. Hay cosas que no se obtienen comprándolas, que es otra manera fácil de engañarnos, sino que es lo que se consigue cuando realmente buscamos la felicidad propia, y es el amor, la amistad, la confianza, la cercanía, la esperanza, la lucha por el débil o la acogida… DAR GRATIS es dar lo que somos, y por supuesto, lo que queremos seguir cultivando. Dar gratis es construir alegría para uno mismo y también para los otros. Texto: Hna. Conchi García.

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