María, la recien nacida

El lunes celebrabamos la natividad de la Santísima Virgen María. Me imagino el hogar de María: pobre, sencillo pero rico en amor del que están faltas tantas familias. Me pregunto, ¿cómo puede un niño desarrollarse integralmente cuando en su hogar falta la armonía, la comprensión y el respeto mutuo?

Me viene en mente un canto a María muy popular en América Latina:

“Madre de los pobres hay mucha miseria porque falta siempre el pan en muchas casas, el pan de la verdad falta en muchas mentes, el pan del amor falta en muchos hombres. Conoces la pobreza porque la viviste, alivia la miseria de los cuerpos que sufren, arranca el egoísmo que nos empobrece”.


Mi súplica a esta Niña nacida en una tierra sometida: que el pan no falte en los hogares para que los niños puedan desarrollarse sanamente, que el pan del amor tan necesario como el pan material, no falte en sus casas, que todos los niños tengan acceso a una educación que los haga capaces de ganarse la vida honradamente, que las familias puedan vivir libres de todo sometimiento. Y especialmente que arranque el egoísmo de los corazones que nos empobrece.Texto: Hna. María Nuria Gaza.
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