Rogad por ella

Rezar
Hace poco asistí a una misa de entierro de una persona muy apreciada. En un momento de la celebración cantamos las letanías de los santos, a cada petición íbamos repitiendo: “Rogad por ella”. Fue para mí un momento impactante pues allí estábamos todos pidiendo que los santos del cielo intercedieran por aquella persona con la que habíamos compartido tantas experiencias. Y que por muy perfectos que seamos, en el momento del traspaso hacia la eternidad, necesitamos de la misericordia de Dios y la intercesión de los santos para que purificados de nuestras faltas podamos entrar en la casa del Padre.

Que no nos ocurra como al invitado a la fiesta de bodas (Mt. 22, 1-14) y tengamos que oír las palabras de reproche del rey: “Amigo, ¿cómo has entrado aquí si no vienes vestido para la boda? Atadle de pies y manos y arrojadlo a la oscuridad”.

Mientras íbamos desgranando las letanías pedía al Señor que la difunta no tuviera que enmudecer ante la pregunta del justo Juez sino que llena de confianza en la bondad del Señor y por todo lo que había realizado durante su vida pudiera oír aquellas otras palabras: “Venid los bendecidos de mi Padre y entrad en el Reino que mi Padre os ha preparado”. Texto: Hna. María Nuria Gaza.
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