Nosotros, discípulos

Jesús aparece donde estaban los discípulos y aún así, a éstos les cuesta trabajo creer, ¿nos suena tan distinto? ¿qué necesitamos para aceptar que Jesús se hace presente? A nosotros también nos cuesta, por supuesto que no es fácil, pero por otra parte, si creemos que Dios “permite” que sucedan cosas que no nos gustan… ¿por qué no somos capaces de atribuirle todo lo bueno que poseemos, y que vivimos? A veces tendemos a eso a clasificar según nuestras conveniencias o simplemente para nuestra tranquilidad.
Por último, los discípulos tuvieron miedo. Tener miedo no es negativo, no es contrario a la fe, es muy humano y sin duda es lo que hace crecer, siempre y cuando seamos capaces de afrontar, enfrentarlo. Sólo así se puede superar, siendo testigos con valor y compromiso.
“En aquel tiempo, contaban los discípulos lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan. Estaban hablando de estas cosas, cuando se presenta Jesús en medio de ellos y les dice: "Paz a vosotros." Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma. Él les dijo: "¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo."
Texto: Hna. Conchi García.