La música

..."Las piezas que acabamos de escuchar nos han ayudado a meditar acerca de la complejidad de la vida y sobre los pequeños avatares de cada día. Cada jornada es una urdimbre de alegrías y dolores, de esperanzas y desilusiones, de expectativas y sorpresas que se alternan con frenesí y que despiertan en nuestro fondo más íntimo las preguntas fundamentales ¿de dónde? y ¿a dónde? y acerca del sentido real de nuestra existencia".
"La música, que expresa todas estas percepciones del ánimo, ofrece la posibilidad de vislumbrar, como en un espejo, las vicisitudes de su historia personal y de la historia universal. Pero aún nos depara más: con sus sonidos nos traslada en cierto sentido a otro mundo y armoniza nuestro interior. De esta forma, hallado un momento de paz, podemos ver ya, como desde una altura, las misteriosas realidades que el hombre trata de descifrar y que la luz de la fe nos ayuda a comprender mejor…. La música puede llevarnos a la oración: nos invita a elevar la mente a Dios para hallar en él las razones de nuestra esperanza y apoyo en las dificultades de la vida. Fieles a sus mandamientos y respetuosos con su designio salvífico, podemos construir juntos un mundo en el que resuene la melodía de una sinfonía transcendente de amor"...
Texto: Hna. María Josefa Cases.