El planeta no es un mercado, es un lugar sagrado

Plaza Cataluña
Al leer las innumerables pancartas de los indignados le la plaza Cataluña de Barcelona, hay una que me llamó mucho la atención: “El planeta no es un mercado, es un lugar sagrado”. ¡Qué razón tienen los que escribieron esta sentencia!

Porque sin escarbar en lo profundo nos damos cuenta del mercadeo del mundo: Mercado de armas, mercado de prostitución infantil, mercado de drogas, mercado de trabajo sumergido, mercado de salarios injustos y la lista puede alargarse y alargarse. Todos los dirigentes de estos mercados han convertido el planeta en un lugar inhóspito para muchos de sus habitantes y si no le ponemos freno, lo será cada vez más.

¿Saben los políticos mirar de frente estos problemas para poner freno a los mismos o están muchas veces enrolados en los mismos?

El ciudadano de a pie poco puede hacer pero no debe dejar de hacer este poco que puede para dejar un mundo más humano a las futuras generaciones y venga a ser un lugar sagrado donde reine la concordia, y la paz fruto del amor. Texto: Hna. María Nuria Gaza.
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