El poder de la resurrección

Resurección
“Jesús dijo a Marta: Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá” (Jn 11,21). Estas palabras son las que Jesús dirigió a Marta a la muerte de su hermano Lázaro.

Lázaro volvió a la vida para volver a morir. Jesús resucita para vivir para siempre, él es el viviente. Jesús en la noche de Pascua sale victorioso de la tumba para encontrar la gloria que tenía antes de la creación del mundo.

El cristiano por el bautismo es ya un resucitado, ha pasado de la muerte del pecado a la vida de la gracia. El fiel participa de la energía de la resurrección.

Los creyentes, por la fe, sabemos que la muerte no tiene la última palabra sino que la tiene Jesús, el resucitado, que nos da energía para entregarnos a los demás con generosidad porque quien pierde su vida la gana. Es un vaciarse de si mismo para dejar que él nos llene. Busquemos las cosas de arriba, nos recomienda San Pablo, en ellas encontramos la auténtica felicidad. Texto: Hna. María Nuria Gaza.
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