Un informe denuncia "la campaña de persecución religiosa" contra los contrarios Perseguidos, encarcelados… Los curas ortodoxos que dijeron ‘no’ a la guerra de Putin (y Kirill) en Ucrania

Vladimir Putin y patriarca Kirill
Vladimir Putin y patriarca Kirill

Koval y Romanyuk son sólo dos casos que documentan algo que se mantiene en secreto en la Rusia de Putin, la “campaña sistemática de persecución religiosa en Rusia dirigida contra líderes religiosos que dicen la verdad sobre la guerra en Ucrania”, según el infirme recientemente hecho público por el Centro de Estudios Cristianos Ortodoxos de la Universidad de Fordham

Más de 100 líderes y activistas religiosos han enfrentado persecución por oponerse a la guerra: 79 cristianos ortodoxos, siete bautistas, siete pentecostales y tres católicos, entre otros. Diecinueve han sido condenados por delitos penales, con penas que van de dos a doce años. Dos cristianos han muerto bajo custodia

John Koval es un sacerdote ortodoxo natural de Moscú, y quien, en mayo de 2023, quince meses después de que Vladimir Putin decidiera invadir Ucrania, se le ocurrió cambiar una palabra en la oración obligatoria “por la victoria de la Santa Rusia”, impuesta por el patriarca ortodoxo ruso Kirill. Koval sustituyó la palabra “victoria” por “paz”.

Denunciado por el monaguillo que lo asistía a las autoridades del Patriarcado de Moscú, Koval, de 47 años, fui inmediatamente destituido, viéndose obligado a huir de Rusia en cuestión de horas ante la connivencia de Kirill –de quien se asegura que en su día fue agente del temible KGB– con Putin, también él destacado miembro de los servicios secretos de la antigua Unión Soviética.

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Nikolai Romanyuk, de 62 años, ministro pentecostal en Moscú, ha estado detenido desde octubre de 2024, a la espera de juicio por una homilía pronunciada en 2022 en donde que afirmó que su Iglesia “no bendice” a quienes participan en operaciones de guerra en Ucrania.

Koval y Romanyuk son sólo dos casos que documentan algo que se mantiene en secreto en la Rusia de Putin, la “campaña sistemática de persecución religiosa en Rusia dirigida contra líderes religiosos que dicen la verdad sobre la guerra en Ucrania”, según el infirme recientemente hecho público por el Centro de Estudios Cristianos Ortodoxos de la Universidad de Fordham, escrito a petición de la Relatora Especial de las Naciones Unidas, Mariana Katsarova.

Perseguidos y encarcelados

Según el mismo, desde que comenzó la invasión rusa, más de 100 líderes y activistas religiosos han enfrentado persecución por oponerse a la guerra: 79 cristianos ortodoxos, siete bautistas, siete pentecostales y tres católicos, entre otros. Diecinueve han sido condenados por delitos penales, con penas que van de dos a doce años. Dos cristianos han muerto bajo custodia. Al menos 38 clérigos ortodoxos han enfrentado juicios eclesiásticos, con 17 expulsados del sacerdocio y 14 suspendidos del ministerio.

El patriarca Kiril, con sus colaboradores en Moscú
El patriarca Kiril, con sus colaboradores en Moscú POM

“No se trata de un conjunto de incidentes aislados, sino de un esfuerzo coordinado para silenciar las voces de conciencia religiosa mediante un patrón creciente de presión administrativa, criminal y eclesiástica”, señala en informe en su presentación, donde revela igualmente que “nuestra documentación se basa en múltiples fuentes fiables y representa una estimación conservadora del alcance real de la persecución religiosa”.

“Dadas las limitaciones en la capacidad de seguimiento y presentación de informes, especialmente en regiones remotas, es probable que el alcance real de la persecución sea más amplio que las cifras aquí presentadas”, añade la investigación.

Los cristianos, principal objetivo

“La evidencia presentada en este análisis revela no solo incidentes aislados, sino una campaña sistemática de persecución religiosa en Rusia, donde los cristianos son el principal objetivo”, señala a propósito de esta campaña que, añade el estudio, "suprime metódicamente las instituciones religiosas bajo el peso de la ideología neoimperial, silenciando las voces espirituales que se atreven a decir la verdad sobre la guerra y a cumplir su llamado profético de predicar la paz de Cristo”, añade el estudio.

Bartolomé I, patriarca ecuménico
Bartolomé I, patriarca ecuménico

En la presentación del estudio, el director del mismo afirmó que “algunos obispos se han pronunciado con valentía contra la agresión rusa, pero de las 14 iglesias ortodoxas autocéfalas o independientes del mundo, solo el Patriarcado Ecuménico y su iglesia autónoma en Finlandia han tomado medidas públicas”.

“La mayoría de las organizaciones católicas y protestantes no han emitido declaraciones de solidaridad hasta la fecha. Este silencio, en la práctica, abandona a los perseguidos y normaliza la supresión de la conciencia religiosa”, aseveró el investigador universitario.

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