(Javier Villán).- El cura Paco insiste en la corrupción como cáncer de la Iglesia y del mundo y se niega a condenar a homosexuales y ateos, que él no es nadie para juzgar a la naturaleza humana, aunque combate el loby gay del Vaticano y pide que se aclaren las finanzas del Banco. A él no van a ponerlo en fuga, como hicieron con el sabio y enfermo Ratzinger, ni creo que vayan a atreverse a darle una tila cambiada como hicieron con Juan Pablo I el Breve, un mes apenas de Pontificado.
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