La diversidad religiosa crece con celeridad en México, pero el gobierno federal no tiene funcionarios públicos a la altura de aquella realidad. A catorce meses de haber tomado posesión como presidente de la República mexicana, Felipe Calderón Hinojosa, del conservador y pro católico Partido Acción Nacional (que mantiene estrechas relaciones con el Partido Popular de España), ha dado muestras muy nítidas de que ha puesto al frente de las oficinas responsables de administrar los asuntos religiosos a personajes sin experiencia en ese campo, pero eso sí con una acendrada militancia católica. Es como poner la libertad de creencias y su ejercicio cotidiano en manos del Concilio de Trento.
Carece de las barrabasadas mochas del presidente Vicente Fox (2000-2006), pero comparte con él una política religiosa favorable a la Iglesia católica. Es cierto que Felipe Calderón se ha guardado en su comportamiento público de incurrir en las manifestaciones de religiosidad que caracterizaron Fox, pero esto no debiera ser tomado como una sensibilidad particular hacia la creciente diversificación religiosa que se vive en México.
En las políticas públicas lo que cuenta son las acciones, las cuales deben ser tomadas como el verdadero termómetro para medirlas y hacer a un lado los discursos burocráticos. En este sentido tiene prioridad en tal ejercicio evaluatorio analizar los nombramientos realizados por Calderón Hinojosa en la oficina encargada de llevar los asuntos con las asociaciones religiosas, en este caso la Subsecretaría de Población, Migración y Asuntos Religiosos. El primer subsecretario del ramo bajo el calderonismo fue Florencio Salazar Adame, quien fungió con Fox como secretario de la Reforma Agraria. Tal vez fue designado por Calderón dada su experiencia en conversiones, sí en conversiones pero políticas, entre ellas la suya: pasó del PRI (en el que militó de 1964 al 2000) al PAN y llevó a este partido su experiencia en acarreo de supuestos partidarios y la confección de centrales corporativistas como la Unión Nacional Integradora de Organizaciones Solidarias y Economía Social (Unimos).