LUIS RUIZ
Durante el pasado fin de semana se celebraron dos concentraciones deportivas cerca de donde vivo, la Mitja Marató (Granollers – La Garriga – Granollers) y los entrenamientos de Fórmula I en Montmeló. La calle tenía un ir y venir de gente poco habitual en días festivos.
Desde mi casa se oía el rugido de los motores en el circuito pese a los más de siete kilómetros que nos distancian.
Se concentraron miles de personas para participar en la carrera popular, deportistas de élite y simples aficionados; adultos, jóvenes y niños se habían entrenado para correr la prueba completa, la cuarta parte de la carrera —sólo cinco kilómetros— o la mini, exclusiva para los más pequeños.
Pueden leer aquí el artículo de este
ingeniero y escritor de fe protestante titulado Tolerancia cero