El monstruo de las galletas no vive en barrio Sésamo

ISABEL PAVÓN

Desgraciadamente, Triqui, el Monstruo de las Galletas, hace tiempo que no vive en Barrio Sésamo. Existe otro monstruo que lo ha desterrado y se ha instalado en su lugar. En realidad es un personaje antiguo, de esos de toda la vida, de esos que adoran a los niños y les compran chuches en los quioscos. Pero ahora se le conoce más porque su cara sale con frecuencia en los periódicos y en televisión, y su nombre tiene dos apellidos.


Esta especie es vasta, y aunque aquí nombro solamente a uno, hablo en términos generales. Los hay incluso viviendo dentro de nuestras propias casas. Sin embargo, habrá que tener paciencia hasta ir conociéndolos a todos. A ver si nos hacen pronto una lista.

A mí, sinceramente, me gustaba más el Monstruo de las Galletas porque en el fondo era dócil, no hacía daño, divertía con sus bromas y era azul, uno de mis colores preferidos. El nuevo, ese que se ha instalado en Barrio Sésamo, se alimenta de las molestias sexuales que ocasiona a niños y niñas, los amenaza para que callen, a veces termina quitándoles la vida, y el tacto de su piel es venenosa.

El monstruo nuevo tiene un hambre insaciable, no se cansa de hacer daño.

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