CÉSAR VIDAL
La presente serie está tomada sustancialmente de un libro que con el título de Jesús, el judío será publicado en breve por la editorial Plaza y Janés. En la citada obra, de notable extensión, el autor muestra las conexiones de la enseñanza de Jesús con el judaísmo de la época y procede a interpretarla sobre ese contexto.(1)
De manera bien significativa, la fuente lucana indica que nada más proceder a elegir a los Doce, Jesús dejó establecidos los principios esenciales de su enseñanza. Se trata de un dato que confirma la fuente mateana y que, ciertamente, tiene todos los visos de ser auténtico e indica hasta qué punto, Jesús no estaba dispuesto a que se crearan equívocos sobre su doctrina.
El Sermón del Monte, la gran predicación de Jesús nos ha llegado a través de dos fuentes, la lucana y la mateana. Esta segunda –más amplia– aparece conectada exclusivamente con los discípulos, mientras que la primera –más breve– incluye entre los oyentes a las multitudes.
Puede leer aquí el artículo completo de este escritor, historiador y teólogo de fe protestante titulado El sermón del monte: las Bienaventuranzas