Braulio y la opción preferencial por los pobres

Fue una de las ideas-talismán de la Teología de la Liberación. "La opción preferencial por los pobres", evidente en el Evangelio, se convirtió en seña de identidad de las sensibilidades más abiertas de la Iglesia. Como reacción, los sectores más conservadores abominaron de ella y la eliminaron de su vocabulario. Pasados los años y serenadas las aguas, un arzobispo tan poco sospechoso de alegrías progresistas como el de Toledo, Braulio Rodríguez, vuelve a recuperar la idea y proclama (nada menos que en la fiesta del Corpus) que "la opción preferencial por los pobres constituye una de las actitudes fundamentales recomendadas a los cristianos en su vida social".

Y es que, al final, es mucho más lo que une que lo que separa a las diversas sensibilidades eclesiales. Pero, proclamarlo y desde Toledo no deja de tener su simbolismo. Don Braulio llegó a Toledo de rebote y, como todos sus antecesores, tiene que cargar con el enorme peso del legado de Don Marcelo (el cardenal mitificado y convertido en el 'Tarancón' de la derecha) y de Don Antonio, convertido en el referente español en Roma, como ministro de Liturgia del Papa.

Sin hacer ruido, con sencillez y naturalidad, Don Braulio se está haciendo con las riendas de la diócesis. Y acumula méritos para optar, en su momento, al capelo cardenalicio. Después de una cura de humildad, pagando en su persona el descontento de un gran sector del episcopado con su amigo y valedor, el cardenal Rouco. De ahí que no saliese elegido para el Comité Ejecutivo, por ejemplo.

Lo que de Braulio me llega desde Toledo es siempre muy positivo y a favor de obra. Porque el nuevo arzobispo va de pastor sencillo, cercano y humilde. No se las da de nada y conecta con los curas y con la gente, a la que conoce a la perfección, no en vano nació en Aldea del Fresno, en el límite entre la provincia de Madrid y la de Toledo.

Además, ha heredado una archidiócesis apacible y con mucho clero, en una época de invernía vocacional. Le queda tiempo para marcar su impronta. Y ha empezado a hacerlo, situándose en el centro moderado eclesial.

José Manuel Vidal
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