Casaldáliga al Congreso de Teología: "Sois libres y, por eso, sospechosos"

El tema es de ferviente actualidad. Sobre todo en Europa y tal vez más aún en nuestra España de la nunca superada Cristiandad. La globalización urge a asumir la laicidad, abiertos, abiertas, al diálogo intercultural e interreligioso.
La separación real entre Religión y Estado, y la vivencia gratuita y sin privilegios de la propia religión de cada uno, es una plataforma bienhechora para la Iglesia y para todas las religiones, y para una vivencia humanitaria plena. La paz tan maltratada, muchas veces por motivos religiosos, sólo la conquistaremos desabsolutizando lo que es relativo y absolutizando lo que es absoluto. Debemos vivir y ayudar a vivir la común Humanidad que es nuestra primera y mayor identidad.
Las religiones, y concretamente la Iglesia de Jesús, deben aportar sobre todo humanismo, humanizando cada vez más la propia Humanidad. Para la fe cristiana la Encarnación es un dogma fundamental que sólo lo podemos vivir encarnándonos cada día, y siempre más hondamente, en ese misterio amoroso entre la única Humanidad que somos y el Dios de la Vida y del Amor que profesamos.
De lejos, pero muy cerca en el compromiso y en la comunión, abrazo a todos y todas en la Esperanza inclaudicable de un Otro Mundo Posible.
Pedro Casaldáliga
Obispo emérito de São Félix do Araguaia,
Mato Grosso, Brasil.