REFORMARNOS

Me preocupa este bajón general de la Iglesia en España. Veo en la gente menos fe, menos empeño de santificación, menos interés por las cosas del más allá. Y esto en parte está motivado por la falta de fervor de muchos sacerdotes. Les ha ganado la fascinación del mundo y sus encantos. Hay que comenzar por el clero. "Si la sal se vuelve insípida, ¿con qué se podrá salar?"


Leía hace ya algún tiempo una frase de San Antonio María Zaccaría, que se me grabó: "Echemos a correr como locos, no sólo hacia Dios, sino también hacia el prójimo."

Yo quisiera estar así, con esta actitud de ánimo constante: siempre a punto para correr hacia Dios para orar; siempre a punto para ir hacia cualquier lugar donde pueda ser útil, sobre todo en lo relativo al espíritu. El fervor debe transformar una sociedad corrompida, cansada, paganizada. Si tú y yo somos más fervientes, seguro que en algún sector nuestro mejorará el ambiente, habrá un poco más amor a Dios.

A veces nos decimos: si yo fuera obispo, ¡qué ocasiones tan maravillosas, qué palestra tan extraordinaria para hacer el bien! Si yo fuera santo como Javier, como el padre Nieto, ¡cómo influiría! Si yo fuera... ¿Y a ti qué? Tú sígueme, me dice Cristo. Tú sígueme con tus cualidades, con tus problemas y flaquezas. Tú sígueme. Abandónate en mí. Te quiero con tus cualidades. Tu labor será buena, sin llamar la atención, callada, en la penumbra. Pero el día del juicio lo comprobarás: el amor que me has profesado, no ha sido infecundo

Ver http://personales.jet.es/mistica
Te pido un favor: Si tienes cuenta en Facebook, solicítame como amigo. Búscame con el nombre, Josemari Lorenzo Amelibia
Volver arriba