1.- Me someto a Ti, Señor, reconozco tu pleno dominio en todo y sobre mí; confieso mi nada y me postro ante Ti en plena adoración.
2.- Dadme, Señor, la virtud de la humildad que es la clave para entrar en intimidad contigo.
3.- Acoge y apiádate de mi memoria, de mi entendimiento y de mi voluntad. He de purificarlas poco a poco para que residas, Señor, en mí del todo en una profunda vida interior; ven en mi ayuda cada día.
4.- Sé mi refugio, Señor, durante mi vida y en la hora de la muerte.
5.- Concédeme, Corazón de Jesús, aquella octava promesa: "Los fervorosos se elevarán rápidamente a gran perfección; los santos ángeles sean su fuerza para superar los obstáculos; la Virgen María sea su especial protectora".
Puedes mirar mi página web http://personales.jet.es/mistica
Más de mil artículos míos sobre la debilidad, enfermedad,etc. en
http://www.opina2000.com