Cántico del sol



¡Feliz jueves! Este es el mes de los franciscos ya que si ayer era el día de san Francisco de Borja y es el de san Francisco de Asís, ese santo medieval italiano que tanto dio en su tiempo y que tanto legó posteriormente. Evidentemente también inspiró mucha música, tanto en su propia época como en los siglos posteriores. Eso es lo que vamos a escuchar hoy: una composición infrecuente con texto del santo que es una auténtica maravilla. ¡Felicidades si hoy celebras tu santo!



Hoy pondrá la música William Walton (1902-1983), compositor británico nacido en Oldham. Sus primeras obras hicieron de él el eslabón perfecto entre Vaughan Williams y Britten. Recibió una obvia influencia de sus contemporáneos, como Elgar, Stravinsky y Hindemith. De hecho, este último fue el solista del estreno del concierto para viola de Walton, una de sus mejores obras que data de 1929. En 1944 compuso una banda sonora para una película de Laurence Olivier y a ella le siguieron varias más. De hecho, la actividad de Walton como compositor de música para películas fue algo bastante importante dentro de su producción. Muchos grandes intérpretes estrenaron sus obras. El mencionado concierto para viola fue estrenado por Hindemith, como mencioné. Su concierto para violín estuvo en manos de Jascha Heifetz y el de chelo en las de Gregor Piatigorsky. Su última obra original también tiene relación con otro gran maestro. Se titula «Prologo e Fantasia» y fue escrita para Rostropovich. Manos de inmensos intérpretes para obras de otro no menos soberbio compositor.

Walton nos ofrece hoy Cantico del Sole, obra para coro compuesta en 1974. El texto es, obviamente, de san Francisco de Asís y el maestro lo maneja de forma bastante eficaz con una música que comienza de forma fresca, sobre todo en la viva sección central, con las voces superiores e inferiores evolucionando de forma impactante. Es uno de los textos más largos que usó Walton y este de san Francisco de Asís no fue del todo casual ya que el compositor y su esposa habían vivido durante mucho tiempo en la isla de Ischia, donde finalmente moriría. Este encargo del Festival Coral Internacional de Cork es una obra muy bella, en la que nos fascina la forma en que el maestro maneja el coro para adaptarse al texto.

La interpretación es de The Finzi Singers dirigido por Paul Spicer.

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