Salve, Estrella del Mar

¡Feliz lunes! Hoy es la solemnidad de la Asunción de la Virgen y, por ello, vamos a disfrutar de música dedicada a la Madre de Dios. Vamos a hacerlo por medio de un maestro que lleva muchísimo sin aparecer por aquí y cuya música nos va a encantar.

Se trata de Jean-François Dandrieu (c. 1682-1738), compositor francés nacido en París, donde también falleció. Hoy está algo olvidado pero en su tiempo era uno de los clavecinistas más destacados, comparable a Couperin y a Rameau. Desde su juventud mostró un talento por la música fuera de lo normal y con cinco años dio su primer concierto sentado al clave ante la realeza. En 1705 era organista de la iglesia de Saint-Merri de Paris y allí se mantuvo hasta que murió. Además le permitía tener una posición envidiable y se dedicó a componer obras, especialmente de cámara, algunas de las cuales revisaba luego y transcribía para otros instrumentos. En 1721 fue nombrado organista de la Capilla Real y luego sucedió a su tío a los teclados de San Bartolomé.
Escuchemos su himno Ave Maris Stella. La pieza está escrita en forma de fuga en la que el sujeto es el canto llano de la antífona. Como vamos a escuchar en la grabación, era habitual que ese canto se alternase con el sonido del órgano, muy al estilo francés. El arte de Dandrieu con el contrapunto es evidente y esta pequeña fuga no es más que una pequeña meditación que le daba color al canto del himno mariano, adecuado para estos días.
La partitura de la composición puede conseguirse aquí.
La interpretación es del Coro Gregoriano de París y Jean-Patrice Brosse al órgano.