Nuestro día de acción de gracias

¡Feliz viernes! Cuando pensamos en esas tres palabras, acción de gracias, siempre nos viene a la cabeza el último jueves de noviembre en que los americanos se reúnen para compartir experiencia y tradición. Nosotros, los católicos, tenemos un día así y es precisamente hoy: son las témporas de acción de gracias. Por tanto, puede ser buen momento para pararse y darle gracias a Dios por lo que hemos vivido y pedirle fuerzas para lo que nos queda. ¿Te apetece unirte?

Reicha nos propone disfrutar hoy de su Te Deum, obra bastante desconocida suya que fue compuesta en 1825 para solistas, coro y orquesta. Fue un encargo del rey Luis XVIII para celebrar la campaña de España de 1823, en las que las tropas francesas vencieron a las de Fernando VII. Está compuesto en Mi Mayor y se desplaza muy poco de su centro tonal durante las distintas partes. Los solos, duetos y demás números son elegantes y tienen cierto toque operístico. El coro es omnipresente y solo se silencia en el «Tu ad liberandum», para soprano y tenor. Destaca también la soberbia fuga final sobre «In te Domine speravi», que nos muestra su solvencia en el contrapunto. Una bella obra con el himno de acción de gracias por excelencia. Demos gracias a Dios.
La interpretación es de Lucie Silkenová (soprano), Aleš Voráček (tenor), Michael Kubečka (bajo), el Coro Filarmónico de Praga y la Orquesta Filarmónica de Praga dirigida por Stanislav Vavřínek.