"durante muchos años las víctimas del terrorismo han estado bien tratadas, pero ahora estamos asistiendo a un panorama totalmente distinto: se les insulta, se les maltrata, se les injuria, incluso se hace de ellos motivo de escarnio. Incluso hay quienes dicen que son los culpables de que no haya paz..."
"Estoy radicalmente en contra de cualquier negociación. El estado de derecho no puede estar bajo la tiranía de unos asesinos... estaba convencido de que el Gobierno no iba a negociar, porque si lo hacía por mí, al día siguiente lo tendría que hacer por otro... Cuando me liberaron, el entonces ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, fue a visitarme y yo le dije que entendía que el Gobierno no hubiese negociado".