Respuesta a un comentario de un compañero de facultad
Hubo un comentario que me vino por parte de un anónimo compañero de facultad que me conoce. El no dar nunca la cara por parte de algunos ya se sabe. Aparte de revelar que acabo de quitarme una asignatura de tercero, eso me da pié a decir un par de cosas que quiero aclarar.
En primer lugar tengo mi confianza en la ciencia, pero esta no es plena. Hay que estudiarla siempre con el margen de la duda. La actitud de algunos de mis compañeros es de un gravísimo orgullo en confiar que la naturaleza es tal cual se la explican y ya está. Si mañana les dijesen que el antimuelle existe y lo verán en el doctorado, serán tan sumamente crédulos no pocos de ellos en creer que tal cosa existe, y además se lo creerán porque justo el antimuelle se puede describir matemáticamente con solo retirarle el signo negativo a la ecuación del oscilador armónico simple.
Yo he aprobado recientemente la asignatura de Termodinámica II, y hace poco la Termodinámica I. Me ha costado mucho la Termodinámica I pero eso ya os lo conté, la Termodinámica II pues bastante menos porque he tenido un buen profesor de esos que merece mucho la pena nombrar para que suenen y cojan buena fama, Juan Pedro García Villaluenga, el cual se lo recomiendo a todo el mundo. Pues en Termodinámica II he estudiado cosas que mira por donde interesa mucho más a la humanidad que el bosón de Higgs. Y de utilidades científicas hablaré mañana.
En segundo lugar, mi confianza plena es en Dios. Ya sé que muchos compañeros míos son ateos o agnosticos, están en su derecho. Algunos son ateos y agnósticos por pura indigencia intelectual. Como el ateismo y el agnosticismo es una moda pues se dejan llevar por ella. Otros lo son porque son sus propias conclusiones personales las que les llevan a pensar a si, y esta es gente que piensa.
Hay gente que cree en Dios por pura debilidad sicológica, por necesidad de justificar su moral o para castigarnos con sus infantiles ideas al resto de la humanidad. Hay gente que sin duda en sus vidas tiene auténtica experiencia de la presencia de Dios. Otros no podemos dejar de creer en él, ni aunque nos empeñemos o traten de convencernos.
Lo lamentable en mi opinión es quienes se empeñan en mezclar la ciencia y la religión. Y esto lo hacen con diversos y ridículos fines. Unos para demostrar que Dios no existe y por tanto las religiones carecen de sentido. Otros para demostrar que Dios existe, y estos últimos intentan usar dos métodos de demostración. El primer método consiste en llamar milagros de Dios a lo que la ciencia es incapaz de explicar. El segundo método consiste en ver a Dios en un orden o leyes científicas, y a ello se entregan.
El compañero que en cuestión me ha escrito eso, y que creo que es él, tiende a escribir una sandez cuando acaba siempre un correo electrónico:
“Dios no existe y Dirac es su profeta”
Frase que dijo Pauli en relación al ateismo de Dirac. Físicos ateos ha habido muchos, como también los hubo creyentes. Pero solo los idiotas o los frikis de uno y otro bando se empecinan siempre en mezclar ciencia y religión. Y ahora algunos de esos idiotas o frikis llaman al LHC de forma irreverente como la máquina de Dios y al bosón de Higgs la partícula de Dios.
Yo sigo en mis trece, la teoría puede decir que no hay riesgo alguno para la tierra con el LHC. Pero una mínima desviación de la teoría en el sentido de crear un microagujero negro más estable de lo predicho por la teoría podría tener consecuencias fatales. No me gusta la idea de recrear una microscópica parte de lo que se supone fue el Big Bang, y no por cuestión religiosa, que sé separar ciencia y religión, sino porque suponiendo que es posible crear una partícula peligrosa si esta fuese estable es mejor por prudencia no crear las condiciones que puedan generar tal partícula.
Respecto a ese compañero, que sin duda mira las notas de Termo II, no sé si darle la enhorabuena. Ya me enteraré si él aprobó la asignatura o no, para darle la enhorabuena o devolverle el golpe bajo aconsejándole comprar el libro de problemas de Termodinámica II que voy a sacar para la reprografía de mi facultad. Que no sé porqué me recrimina eso, al fin y al cabo lleva tantos años como yo en físicas.
En primer lugar tengo mi confianza en la ciencia, pero esta no es plena. Hay que estudiarla siempre con el margen de la duda. La actitud de algunos de mis compañeros es de un gravísimo orgullo en confiar que la naturaleza es tal cual se la explican y ya está. Si mañana les dijesen que el antimuelle existe y lo verán en el doctorado, serán tan sumamente crédulos no pocos de ellos en creer que tal cosa existe, y además se lo creerán porque justo el antimuelle se puede describir matemáticamente con solo retirarle el signo negativo a la ecuación del oscilador armónico simple.
Yo he aprobado recientemente la asignatura de Termodinámica II, y hace poco la Termodinámica I. Me ha costado mucho la Termodinámica I pero eso ya os lo conté, la Termodinámica II pues bastante menos porque he tenido un buen profesor de esos que merece mucho la pena nombrar para que suenen y cojan buena fama, Juan Pedro García Villaluenga, el cual se lo recomiendo a todo el mundo. Pues en Termodinámica II he estudiado cosas que mira por donde interesa mucho más a la humanidad que el bosón de Higgs. Y de utilidades científicas hablaré mañana.
En segundo lugar, mi confianza plena es en Dios. Ya sé que muchos compañeros míos son ateos o agnosticos, están en su derecho. Algunos son ateos y agnósticos por pura indigencia intelectual. Como el ateismo y el agnosticismo es una moda pues se dejan llevar por ella. Otros lo son porque son sus propias conclusiones personales las que les llevan a pensar a si, y esta es gente que piensa.
Hay gente que cree en Dios por pura debilidad sicológica, por necesidad de justificar su moral o para castigarnos con sus infantiles ideas al resto de la humanidad. Hay gente que sin duda en sus vidas tiene auténtica experiencia de la presencia de Dios. Otros no podemos dejar de creer en él, ni aunque nos empeñemos o traten de convencernos.
Lo lamentable en mi opinión es quienes se empeñan en mezclar la ciencia y la religión. Y esto lo hacen con diversos y ridículos fines. Unos para demostrar que Dios no existe y por tanto las religiones carecen de sentido. Otros para demostrar que Dios existe, y estos últimos intentan usar dos métodos de demostración. El primer método consiste en llamar milagros de Dios a lo que la ciencia es incapaz de explicar. El segundo método consiste en ver a Dios en un orden o leyes científicas, y a ello se entregan.
El compañero que en cuestión me ha escrito eso, y que creo que es él, tiende a escribir una sandez cuando acaba siempre un correo electrónico:
“Dios no existe y Dirac es su profeta”
Frase que dijo Pauli en relación al ateismo de Dirac. Físicos ateos ha habido muchos, como también los hubo creyentes. Pero solo los idiotas o los frikis de uno y otro bando se empecinan siempre en mezclar ciencia y religión. Y ahora algunos de esos idiotas o frikis llaman al LHC de forma irreverente como la máquina de Dios y al bosón de Higgs la partícula de Dios.
Yo sigo en mis trece, la teoría puede decir que no hay riesgo alguno para la tierra con el LHC. Pero una mínima desviación de la teoría en el sentido de crear un microagujero negro más estable de lo predicho por la teoría podría tener consecuencias fatales. No me gusta la idea de recrear una microscópica parte de lo que se supone fue el Big Bang, y no por cuestión religiosa, que sé separar ciencia y religión, sino porque suponiendo que es posible crear una partícula peligrosa si esta fuese estable es mejor por prudencia no crear las condiciones que puedan generar tal partícula.
Respecto a ese compañero, que sin duda mira las notas de Termo II, no sé si darle la enhorabuena. Ya me enteraré si él aprobó la asignatura o no, para darle la enhorabuena o devolverle el golpe bajo aconsejándole comprar el libro de problemas de Termodinámica II que voy a sacar para la reprografía de mi facultad. Que no sé porqué me recrimina eso, al fin y al cabo lleva tantos años como yo en físicas.