A diferencia de unos y otros, el monje vive en el ahora, el futuro y la eternidad (El gran silencio. Dir. F. Gröning). Por todas partes reina un cierto hastío e indiferentismo que, a mi modo de ver, están siendo el germen y el origen de una próxima transformación y clarificación de las cosas. Con frecuencia se puede leer y se oye hablar de la vuelta de lo religioso, de la búsqueda de lo sagrado. Esta búsqueda de lo sagrado, en muchos casos, no lleva consigo el renacimiento de la Iglesia ni de ninguna otra institución religiosa, en otros si. En esta época del año, muchas personas buscan el silencio del monasterio, de la montaña, de un pueblo escondido para meditar en el misterio de la vida, del caos y, tal vez, sobre la equivocción fundamental.