La masa de creyentes vive la religión a su manera. San Antonio no está en la Biblia y, sin embargo, hay muchos católicos que lo invocan y le rezan a él más que a cualquier persona de la santísima Trinidad. Y ponen en practica otros muchos ritos y ceremonias que, según los teólogos cristianos poco tienen que ver, o nada, con el Evangelio de Jesús. Puede que en el Corán la yihad sea la lucha espiritual contra uno mismo para buscar la perfección. Pero los yihadistas que causan el terror en nombre de Alá y porque lo consideran un mandato del Corán y van hasta el autosacrificio, lo hacen por fe. Otra cosa es que su fe sea errónea. En realidad, la única religión que existe es la que viven los creyentes. La ablación del clítoris tampoco es un precepto coránico; sin embargo, los que la practican lo hacen cumpliendo un precepto religioso. Los libros sagrados son un objeto de estudio para los exégetas y los curiosos.